viernes, 14 de octubre de 2011

CAP VI: You did it again.

¿¡Anna!?-escuche animadamente una voz que provenía de la mesa contigua-

Me giré alarmada por la voz que me llamaba… -observé un rostro desconocido caminando hacia mi- ¿Hola?

- ¡Hola!.. disculpa, mi nombre es Leah – extendió su mano y la tome-

- Mucho gusto Leah… -dije con tono extraño, y ella sonrío-

- Soy tu fan – abrí mis ojos exclamando sorpresa- te he seguido desde tu primera serie de tv aquí.

- ¿De verdad? Muchas gracias –le sonreí-

- Si y además me encanta como escribes… me preguntaba si podías…-saco un papel arrugado de su bolsillo- darme un autógrafo.

Una fan, no hay satisfacción más grande que escuchar esa palabra, saber que alguien aprecia lo que haces… no tiene precio.

Luego del suceso con Leah… todo continuó normalmente con mi familia… si, preguntaron donde estuve todo este tiempo, se sorprendieron al descubrir los lugares que visite.

-¿Cómo fuiste a parar allí?

-No sé, realmente no era consciente del lugar donde me encontraba –silencio-

-Y… ¿Qué tal la gira? – Se aventuro a preguntar mi hermano-

- Oh genial como siempre, muchas fans –sonreí- nos vuelven loca esos tres.

Aún me costaba pensar en aquellos meses que pase fuera sin sentir dolor, no podía evitar distraerme y recordar cada una de las lágrimas que derrame. Pero tampoco me costaba mucho fingir que todo estaba bien, claro que ahora está mucho mejor que en ese entonces.

-¿Qué tal marcha la universidad?-dijo Josh-

- Bien, no ha ido tan mal… me agrada.

Todos empezamos a comer, verdaderamente esta pizza era buena-no como las propias de Italia-pero buenas, si.

Finalmente nos fuimos, recordé que tenía algunas cosas q

ue hacer para la universidad… Ejercicios absurdos a mi parecer.

Encendí el auto, y el cd X&Y de Coldplay a todo volumen me exaltó, sonó Fix You, así que pronto cambié de expresión… Me puse en marcha a casa… “I promise you I will learn from my mistakes”-canté- La música era una de las cosas que me mantenía en pie… bien sea escuchándola o componiendo. Era una manera de sentir que vivía.

….

¿Cuándo habían pintado nuestra casa? – no entendía como no había notado el cambio.

-Ann…

- Dime Liz

- ¿En qué piensas? Estás mirando la casa como si nunca hubieses venido.

-Tenía tiempo sin hacerlo… ¿Sabes cuándo…? –Toqué la superficie de la pared-

- Ah, Mat… la pintaron hace como un mes- sonrió-

Iba hacia mi habitación a hacer los deberes cuando me tropecé con…

-Disculpa ¿Quién eres tú? – pregunté-

- ¡Ay! ¡Hola! Tú debes ser Anna – dijo con excesiva efusividad y yo asentí- Soy la novia de Matthew es un gusto – el mundo se detuvo, en cámara lenta sentí como se clavaba un afinado puñal en mi pecho… Ella era su ¿qué? –

- Luego hablamos voy por bebidas- su voz chillona sonaba en eco, todo era surreal.-

Novia, su novia, eso era lo único que retumbaba en mi mente. Encontré mi camino hacia la habitación, y… como era rutina… lloré, mi alma, o sus restos, se desgarraban una vez más.

- Maldita sea –dije entre dientes, mientras hundía mi cara en la almohada-


¿Por qué Matthew, por qué?- repetía una y otra vez mientras las lagrimas brotaban.

Y no recuerdo cuando tiempo estuve así, hasta que finalmente me di cuenta de lo que hacía, una vez más lloraba por su culpa.

- No te mereces mis lagrimas, no lo hare mas, ya no. No seguiré así…- me dije a mi misma- ¡Basta! – grite audiblemente mientras me levantaba y caminaba en círculos, parecía una demente-

“Anna”-escuché tras mi puerta mientras un incesante toc-toc sonaba. Sequé mis lagrimas tal como pude, respire profundo y abrí…

- Anna…

- Mike, hola ¿Qué… necesitas?

- Me preguntaba si tú necesitas algo, te escuché gri… ¿Estas llorando?

- ¿Qué?, no... Son los idiotas lentes de contacto. Estoy bien – fingí una sonrisa-

- ¿Voy a tener que recordarte que te conozco desde que usamos pañales?

- Hm, pasa- cerré la puerta tras él-

- Todos estamos felices que hayas vuelto… Tú en cambio no pareces muy contenta por volver.

- Si lo estoy, los extrañe… Pero es difícil para mí…

- Escucha Ann… para mí también es difícil, su mirada me atraviesa como un cuchillo cada día…

- Lo sé… tu no mereces que tu hermano te mire de ese modo por mi cul…

- Ni se te ocurra decir esa palabra… Los dos participamos en eso… no te quedes tu sola con la carga.

- Pero si lo es, joder Mike si yo no hubiera dado pie a aquello nada habría ocurrido…

- Estábamos ebrios, ¿tú acaso recuerdas exactamente? Porque yo con suerte se como me desperté por la mañana.

- No… pero sé que sucedió antes de eso y no necesito recordarlo con claridad.

- Lo siento… ¿te iras de nuevo?

- No… me costó mucho tomar la decisión de regresar como para irme de nuevo…

- ¿Por qué lloras? – retomó –

“Jajaja no Mattie, ¡no!, ¡no me hagas cosquillas!” – se escucharon unos gritos provenientes del pasillo.

Mi expresión cambio, sabía que esa voz no era de ningún familiar, por consiguiente era ella.

- Ya la has conocido – asentí-

- Fue como un balde de agua fría para mí… ¿Cuánto tiempo ha pasado Mike?

- A lo sumo, 3 meses…

- Y él ya tiene a alguien más ¿Cómo podría no afectarme? Pensé que lo tuvimos fue importante… pero parece que no.

- Yo… no creo que él lo haya superado… está usando a esa niña… la verdad es que no creo que la quiera en serio.

- ¿Esa niña…?

- ¿Qué, no te has fijado?... Tiene 15 años, no sabe nada de la vida, no tiene ni idea del verdadero pasado entre Uds.

- ¿15..? Acabo de ser cambiada por una niña… genial –lo tome por el lado sarcástico para no llorar-